sábado, septiembre 23, 2006

Más tapas: Madrid

Bueno, pues no voy a ser menos, y voy a escribir una entrada sobre las tapas de los registros de Madrid.

Obviamente, si nos llaman la atención las tapas de Japón, es porque son distintas que las que estamos habituados a ver por estas latitudes.

En Madrid no se pintan las tapas con colores (únicamente las de los bomberos son rojas mientras no se les vaya la pintura), y si alguna compañía en un alarde de originalidad (vaaale, tampoco hay que pasarse) decide pintarlas (como ocurrió con el Canal de Isabel II, en su campaña de ahorro de agua de este verano) el Ayuntamiento se ocupa de prohibirlas porque van en contra de la estética urbana.

La tapa de la discordia.

Pero lo más normal es que nos encontremos con cosas como éstas.


Tapa de alcantarillado.

Tapa de la red telefónica.

Aunque, si nos fijamos en el suelo que pisamos, podremos encontrar antigüedades como ésta.

Canal del Marqués de Santillana. Año de 1932.

O como esta otra, que tampoco debe ser mucho más nueva, y a mi parecer es la más original de todas.


¿Alguien podría decirme qué es lo que pone?

Queda comprobado que aquí también hay elementos interesantes una vez que miras al suelo. Lo malo, es que cuando miras al suelo, te das cuenta de que lo que realmente llama la atención de Japón, no son las tapas de los registros con sus colores, si no, lo limpias y cuidadas que están las calles.

Hasta otra.



Más tapas: Nagoya

Esta es de Okazaki

El castillo y el "delfín" de Nagoya

¿Kandinski en Nagoya?

Bicho del agua



Otra vez el "delfín"

Sancho y su rucio



Desde hace unos cuantos días me desplazo por todo Okazaki con esta maravilla de bicicleta. Aquí es la forma más cómoda de moverse, ya que casi todas las calles tienen su carril bici.

La circulación en Japón es muy curiosa. En un principio podríamos pensar, y yo lo hacía antes de considerar estos lares como mi casa, que todo llevaría un orden muy estricto, al igual que sus normas de comportamiento. Craso error. La única normativa: los vehículos a motor circulan por la izquierda.

Esto supone que tanto peatones como bicicletas comparten tanto el arcén, ya sea el izquierdo o el derecho indistíntamente, como el carril bici-acera. La acera como tal aquí no existe.

¿Y Don Quijote?



El resultado final es armonioso. Los coches no van muy rápido y todos somos respetuosos con los demás a la hora de ir en bicicleta.

Curioso pero cierto amiguitos.

¡Una pica en...Okazaki!

Dentro de este gran centro comercial...

...una pica de dulce sabor

viernes, septiembre 22, 2006

Visita a Nara









Como ya sabrán los que lean asiduamente el blog, el sábado pasado hice una visita a Nara.


Nara se supone que es la primera ubicación fija de la capital del Imperio japonés del 710 al 784 a.d. Realmente de interés es el parque de Nara, donde se encuentran diversos templos, como el del Gran Buda, santuarios, una pagoda de cinco plantas... Pero sobre todo cabe destacar los "bambis", ciervecillos que pululan libremente a tu alrededor inocentemente... ¿Inocentemente? y ¡un cuerno de ciervo!


Pastando inocentemente


Estos especímenes están totalmente habituados a los turistas de la zona. Su medio de alimentación son los turistas de la zona. No es que se los lleguen a comer pero casi. A lo largo del recorrido del parque existen distintos puestecillos donde te venden comida para ciervos que consisten en unas galletas circulares tipo oblea del tamaño de una galleta María.


Cruzando en rojo


Si un ciervo o una manada de ellos te ven con dicho manjar en las manos, estás perdido. El ataque es veloz y calculado. Y si no se es cuidadoso los bichitos acabarán con las galletas y con uno o dos dedos del desdichado turista en sus estómagos.


A lo mejor esta última explicación parece un poco exagerada, que lo es, pero he visto con mis propios ojos como un "bambi" simpático se abalanzaba y devoraba en un santiamen 3 o 4 hojas de un cuaderno de un estudiante despistado sin ningún miramiento.



¡Que no se diga que no avisan!


Ningún Pakito fue herido tras la foto


Rascándose


La visita la hice en compañía de otros seis estudiantes y Declan Murphy, el encargado internacional de Yamasa. Nos lo pasamos muy bien y disfrutamos de la maravilla de paseo que ofrece el parque de Nara.


Ahora ya estoy deseando poder pasear dentro de un par de meses con cierta personita agarrada a mi mano por los mismos lugares, con todo de color rojo y ocre a nuestro alrededor. Vamos, el paraíso.


Nos leemos.

jueves, septiembre 21, 2006

Lo que como por aquí


Hola a todos/as.

Hoy voy a hablar un poco sobre el tema de mi alimentación en Okazaki. Después de una semana puedo decir que no es la comida que esperaba comer aunque también haya comido cosas que esperaba degustar.

El motivo real ha sido mi encuentro en Yamasa con Ángel-san. Sevillano que en los primeros días de mi estancia aquí supuso, y sigue suponiendo, un oasis en el desierto idiomático japonés.

Con Ángel-san como todos los días y es él quien cocina, desarrollando yo la labor de humilde pinche. En esta semana hemos comido desde lentejas, garbanzos y judías pintas, todas importadas por él, a ensalada de algas y arroz con trocitos de pescado.


Garbancitos sevillanos

Le chef, Ángel-san

También hemos cenado en un sushi-bar. Yo, por mi parte, en mi visita a Nara (prometo un post este finde) el sábado pasado, degusté un plato variado en un restaurante japonés: con tempura, misho shiru, gohan... Todo delicioso.



Comida en Nara


Así que para mi suerte estoy combinando la comida más tradicional española con la más habitual por estos lares. Aparte del ahorro que estoy haciendo al no tener que comer o cenar todos los días en un restaurante.

De todas formas, me quedan muchos platos autóctonos que probar. Todo se andará.

Ya volveré sobre el tema más adelante.


miércoles, septiembre 20, 2006

Tapas de alcantarillas

Tapa de Nara



Tapa en Okazaki


Como siempre, tienen que hacer las cosas diferentes. Más adelante iré poniendo más según me las vaya encontrando.

martes, septiembre 19, 2006

Cambio de aires



Hola a todos. Hoy se ha dado cuenta una profesora en clase de que me estaba aburriendo y me han cambiado a la clase superior, es decir, nivel 3 de 5.


El cambio ha sido para bien. Ahora se acabó el aburrimiento y empieza el estudio. Esta tarde también he tenido que realizar los primeros ejercicios un poco más complejos.


Parece que también estoy un poco más relajado y empieza a ser posible dormir un poco más del tirón. A ver si se consigue tranquilizar el asunto.


Ah, y también he hecho mi primera colada aquí en Okazaki. La lavandería está junto a mi residencia, así que no problem. En menos de una hora, todo listo.


Nos leemos.

lunes, septiembre 18, 2006

Primeras impresiones

Hola a todos. Voy a intentar expresar en unas cuantas palabras las primeras impresiones de mi alocada aventura al Japón, ahora que casi hace una semana de mi partida.

Lo primero que debo decir, a parte de lo obvio de lo cansado y eterno que se hace el viaje, es que todo mi cuerpo me pide a gritos una explicación por haberlo arrancado de su hábitat natural y llevado a un terreno desconocido.

Estoy teniendo días muy duros porque no consigo relajarme y me pasa factura a la hora de dormir. La sola idea de irme a la cama me está empezando a aterrar. Estoy tomando pastillas para el sueño, me he comprado una almohada porque la que había parecía hecha de piedras, intento relajarme...pero ni con esas. Sigo pasándolas canutas. Si esto sigue una semana más no se que voy a hacer.

El problema es que a causa de lo anteriormente dicho no consigo disfrutar del resto. La verdad es que sí que me he presentado a muchos compañeros de residencia y clases. He hecho un viaje a Nara el pasado sábado. Y he entablado una amistad con un sevillano llamado Ángel que para mi ha sido de la guarda. Me ha dado su apoyo y compañía y espero corresponderle. De momento compartimos las comidas y los estudios.

La ciudad de Okazaki es un sitio tranquilo con sus negocios y su centro comercial (de gran tamaño, por cierto). Los coches van por la izquierda y apenas hay aceras. Los peatones y las bicicletas deambulan tanto por un arcén como por el otro y en las dos direcciones. Tampoco existen las líneas discontinuas. Pero todo se mueve en armonía y sin problemas.

Las ocho horas de clase que he recibido hasta el momento han sido entretenidas y amenas. Aunque la gramática y el vocabulario que estoy dando se supone que ya los dí en Madrid me viene bien el ritmo para ir aclimatándome al idioma.

El clima es una mezcla de lluvia de vez en cuando con calor sofocante a ratos y de momento sin hacer frío nunca. Siempre tienes que llevar el paraguas o el chubasquero por si acaso. El peligro de tifones en estas fechas suele ser habitual, pero nada preocupante.

Mi alimentación va desde la comida autóctona a las judías pintas que comí ayer en casa de Ángel. Al principio fue un poco caótica pero poco a poco se va centrando. Es otra de las cosas que peor llevo.

En fin, que no todo es tan de color de rosas como parecía pero vamos a ver si lo hacemos mejorar.

Nos seguimos leyendo.

domingo, septiembre 17, 2006

Con retraso pero...aquí estamos, ya en Japón




Siento el retraso en insertar mi primer post japonés. Los motivos son dos. El primero un jetlag de caballo que todavía sigue coceando un poquito. Y el segundo ha sido una falta de adecuación informática del portátil que conseguí solucionar hace un par de días.


Para ir recuperando tiempo voy a hacer en este post un resumen de todo lo acontecido desde mi salida de Barajas (gracias amor por tu estupendo post, ¡esperamos impacientes otro!) y mi llegada a Okazaki.


En la zona de embarque puerta nºS46 tuve que esperar hasta las 6:30 A.M. y el avión no salió hasta las 7:15 A.M. por un pequeño retraso.
El viaje fue normalito, unas dos horas y algo después ya estaba en el aeropuerto de Heathrow pasando otra vez por un control de arcos...¡para quedarme en la misma terminal! Increible. Además en plan carcelario, tuve que pasar por el scaner hasta los zapatos.



Avión de Barajas a Heathrow



La espera para embarcar se hizo eterna ya que rondaban las cinco horas y algo. En la zona de embarque había tiendas y bares pero a excepción de un bar, en el resto sólo se podía pagar en libras. Ah, eso sí tenían máquinas para cambiar de euroa a libras, ¡2 euros=0,8 libras! Ladrones. Así que me compré una botella de agua en el bar donde me admitían euros y santas pascuas. El aeropuerto una cochambre, esta ya un poco viejo.


Después de otro control de los nazis del presente, embarcamos a la hora señalada. Pero luego nos tuvieron dos horas dentro del avión revisando un posible fallo. Durante el vuelo recuperaron parte de lo perdido y conseguimos llegar a Narita sobre las 10:30 A.M. hora local. El viaje fue eterno, dando un par de míseras cabezadas y viendo dos horribles películas en inglés.

Avión 747-400 BA que me trajo a Japón


¡Ya estaba en Japón! Pero ahora sólo faltaba llegar a Okazaki.


Para conseguirlo tuve que coger cuatro trenes diferentes. El primero desde Narita a la estación de Nippori en el Skyliner con una duración aproximada de una hora. Luego un pequeño trasbordo de seis estaciones hasta la estación de Tokyo. Desde allí unas dos horas de viaje en el Kodama-shinkansen hasta la ciudad de Toyohashi. Y para terminar un corto recorrido de veinte minutos en el Limited Express de Okazaki.


Lo curioso es que de los cuatro trenes que cogí sólo en el primero tuve que esperar unos veinte minutos, los otros tres parecían sincronizados con mi viaje. Incluso en el último por una mala información del taquillero, que me envió al andén de enfrente al que tenía que coger, y ya entrando el tren en la estación tuve que ir corriendo con todo el equipaje y cambiar de vía.


Ya en la estación de Okazaki me recogieron los de Yamasa y me llevaron a sus oficinas para rellenar unos papeles y dejarme poco después en la Residencia de Estudiantes, en la cual todavía resido.


Esa fue mi odisea. Duración aproximada de unas 26 a 27 horas. Vamos, para recomendársela sólo a tus peores enemigos.


Bueno, espero poder ir insertando entradas frecuentemente, ahora que parece todo un poco más controlado. Besos y saludos.


Vista desde el Kodama-shinkansen