miércoles, octubre 11, 2006

Suzuka 2.Fin: La vuelta y sus sorpresas


Bueno, pues esta va a ser la última entrada sobre Suzuka. Un día que empezó como una aventura en solitario, de peregrinación hacia el conocimiento de mi mismo en una situación nueva. Y que terminó con una gran sorpresa y en compañía.


Puedo reafirmar que a sido una de las experiencias más intensas y especiales que he vivido en toda mi vida. Ha habido momentos de cansancio, como los viajes en tren y la espera en el circuito, pero sólo han servido como contraste de los momentos de vivencias al cien por cien.


Cuando salí del circuito una hora y media más o menos después de terminada la carrera, me encaminé hacia la estación. Allí había mucha más gente que el día anterior. Pero fue allí, en la cola tras otro par de horas de espera, donde me ocurrió lo mejor del día.


Cuando ya estábamos a punto de subir, las dos chicas de delante mío me preguntaron que de donde venía. Y allí comenzó una conversación con ellas y con su hermano que harían que el viaje de vuelta volase al triple de velocidad que nuestro tren.


Eran de cerca de Tokyo y volvían esa misma noche en autobús. El chico y una de sus hermanas son seguidores de Ferrari pero la otra lo es de Renault. Así que estábamos en tablas. La conversación fue maravillosa. Toda en japonés, y eso que duró más de cuarenta minutos.


Al final del trayecto nos despedimos dando por finalizado a regañadientes ese estupendo rato vivido. Pero lo mejor fue cuando yo ya les había dejado atrás y me encaminaba lleno de buen humor aunque cansado hacia mi tren de transbordo. El chico se me acercó corriendo para pedirme el mail.


Así que intercambié el mail con los hermanos Oohori y nos sacamos una foto. En dicha foto se puede ver plasmado el buen rato que pasamos esa tarde. Las sonrisas os puedo asegurar que no son las típicas de las fotos.


Lo dicho, un gran día. Y un nuevo Pakito.