lunes, octubre 09, 2006

Suzuka 2.0: ¿Qué no vienes mañana?


El sábado por la noche a eso de las diez, hora nipona, recibí un mensaje de mi compañero de aventura Mark-san.

En el mismo me informaba de su intención de no acompañarme en el gran día. Esto era debido a su estado lamentable después de un día muy duro (que lo fue) y al examen de japonés del miércoles para el cuál tenía que estudiar.

Yo en ese momento estaba hablando con Ana por el Skype. Fue ella quién me dio el pequeño empujoncito para no hacer una tontería y no ir. También me acordé de Ángel-san y su caída de bicicleta del lunes: "Volver a levantarme y pedalear, ¡¿qué iba a hacer si no?!". Ella siempre está ahí y él es mi sensei.

Ayer en Suzuka viví uno de los mejores días de mi vida (y no tiene nada que ver con el hecho de que Alonso ganase la carrera, que fue la guinda del pastel). Fue como montar en una montaña rusa de sensaciones, experiencias, alegrías y revelaciones.Para mí fue como un peregrinaje, un Santiago de Compostela. Llamémosle Santi-san de Suzuka.

En los siguientes post voy a intentar ir desgranando poco a poco todo lo que me pasó allí.

Al final casi debería darle las gracias a Mark-san. Quizás lo haga mañana.