viernes, septiembre 22, 2006

Visita a Nara









Como ya sabrán los que lean asiduamente el blog, el sábado pasado hice una visita a Nara.


Nara se supone que es la primera ubicación fija de la capital del Imperio japonés del 710 al 784 a.d. Realmente de interés es el parque de Nara, donde se encuentran diversos templos, como el del Gran Buda, santuarios, una pagoda de cinco plantas... Pero sobre todo cabe destacar los "bambis", ciervecillos que pululan libremente a tu alrededor inocentemente... ¿Inocentemente? y ¡un cuerno de ciervo!


Pastando inocentemente


Estos especímenes están totalmente habituados a los turistas de la zona. Su medio de alimentación son los turistas de la zona. No es que se los lleguen a comer pero casi. A lo largo del recorrido del parque existen distintos puestecillos donde te venden comida para ciervos que consisten en unas galletas circulares tipo oblea del tamaño de una galleta María.


Cruzando en rojo


Si un ciervo o una manada de ellos te ven con dicho manjar en las manos, estás perdido. El ataque es veloz y calculado. Y si no se es cuidadoso los bichitos acabarán con las galletas y con uno o dos dedos del desdichado turista en sus estómagos.


A lo mejor esta última explicación parece un poco exagerada, que lo es, pero he visto con mis propios ojos como un "bambi" simpático se abalanzaba y devoraba en un santiamen 3 o 4 hojas de un cuaderno de un estudiante despistado sin ningún miramiento.



¡Que no se diga que no avisan!


Ningún Pakito fue herido tras la foto


Rascándose


La visita la hice en compañía de otros seis estudiantes y Declan Murphy, el encargado internacional de Yamasa. Nos lo pasamos muy bien y disfrutamos de la maravilla de paseo que ofrece el parque de Nara.


Ahora ya estoy deseando poder pasear dentro de un par de meses con cierta personita agarrada a mi mano por los mismos lugares, con todo de color rojo y ocre a nuestro alrededor. Vamos, el paraíso.


Nos leemos.

1 Comments:

Blogger Ana María said...

Me encanta el dibujo de los dos ciervos con cara de mala leche. Realmente los japoneses son muy gráficos.

Yo también estoy deseando pasear por los bosques y parques de Japón en pleno otoño, con los arces rojos.

Besos.

viernes, septiembre 22, 2006 7:13:00 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home